lunes, 20 de agosto de 2007
"O cambiamos nuestra forma de vida, o nos estrellamos"
"O cambiamos nuestra forma de vida, o nos estrellamos"
E.C., S/C de Tenerife
Fue el "padre" de las Directrices de Ordenación General y del Turismo de Canarias que se aprobaron en 2003, y después se ha convertido en el principal crítico sobre su desarrollo en los últimos años. Faustino García Márquez vuelve ahora a la primera línea de la acción por el desarrollo sostenible en Canarias de la mano del presidente del Gobierno, Paulino Rivero, que le ha ofrecido uno de los departamentos más "golosos" y a la vez más comprometidos de su Gabinete, la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y de Lucha contra el Cambio Climático. Su trayectoria siempre ha estado ligada a la ordenación del territorio, y desde su nuevo puesto sigue destacando que o realmente se hace de una vez algo por cambiar las cosas en materia territorial y ambiental en las Islas, o los perjuicios son inevitables.
-Llama la atención que con lo crítico que usted ha sido con el Gobierno por lo poco que se estaba haciendo en materia de desarrollo sostenible y de aplicación de las Directrices, el presidente le haya encomendado este trabajo. ¿Qué le hizo aceptar este encargo?
-Precisamente por eso, porque dado mi perfil profesional, ideológico y personal, que se me quisiera a mí en esas circunstancias me hace pensar que hay una intención de llevar adelante de verdad un programa en materia de desarrollo sostenible.
-La apuesta que se hizo a partir de 2001 primero con la moratoria turística y luego con la Ley de Directrices fue muy importante, pero luego ha sido un fracaso. ¿Qué le hace pensar que ahora las cosas serán diferentes?
-Yo no creo en la palabra fracaso. Las Directrices siguen ahí al menos como referente, y algunas cosas, aunque no con la velocidad e intensidad que uno quisiera, sí que se han desarrollado. Lo que pasa es que esto es un proceso social, con retrocesos y con avances. Si ahora podemos estar en una etapa de avance, no puede permitirme el lujo de pensar que esto no va a ser así, y mi obligación es contribuir a que eso se materialice.
-¿En sus conversaciones con Paulino Rivero ha visto que el presidente tiene claro qué hacer?
-Yo creo que sí, incluso en la forma en que plantea uniendo el desarrollo sostenible con la lucha contra el cambio climático.
-¿Y qué es lo que quiere hacer?
-Básicamente empezar a caminar coordinadamente desde Canarias en tres planos complementarios, que además tienen mucho que ver con las otras dos agencias creadas de innovación y de renovación de la planta alojativa. En cuanto a la Agencia que a mí me corresponde, también tiene tres ámbitos, que son impulsar el desarrollo sostenible, tratar de parar de forma urgente el cambio climático y luchar contra la contaminación en los distintos ámbitos. La urgencia de esta tarea es la que hace que haya una Agencia, y no un aparato administrativo convencional, porque una Agencia actúa de forma más ágil.
-Dado el tiempo perdido con las Directrices, ¿diría usted que estamos ahora peor que en 2001?
-Yo creo que no, como máximo estaríamos igual, porque aunque se han debilitado algunas tensiones o atenciones sobre el territorio, hoy hay otros intereses muy activos en cuestiones como el cambio climático. Y al final es lo mismo, porque en Canarias lo que tiene que ver con el cambio climático es el desarrollo sostenible. Lo que hace falta es enseñar que esa preocupación es la misma que la otra. Una más urgente, otra más permanente, pero estamos en la misma lucha que en 2001. Evidentemente, si hubiera sido posible mantener la tensión que existía en 2003 hasta 2007, sería más fácil. Pero las cosas son como son y hay que afrontarlo y avanzar.
-¿Hay que modificar las Directrices?
-Si la modificación es para adecuarse a los procesos sociales, económicos o institucionales, es positivo. Lo peor que le puede pasar a un instrumento de planeamiento no es que se modifique o se revise, sino que se le ignore.
-Uno de los dos partidos que forman el Gobierno, el PP, lleva años planteando la desaparición de las Directrices porque no sirven. ¿Puede pasar eso?
-En el programa conjunto de gobierno no está la desaparición de las Directrices, que fueron aprobadas por unanimidad en el Parlamento. Yo me quedo con eso.
-Dado el tiempo perdido, ¿sería partidario de tomar medidas más drásticas de las que se aprobaron con la moratoria y las Directrices?
-Yo creo que intentar arreglar los problemas martillándose los dedos no suele dar buenos resultados. Yo creo que hay que aprender cómo obtener resultados sin ir corriendo contra la pared. Lo que hay que hacer es convencer y avanzar, pero no machacar.
-¿Entonces, cuál es la fórmula para a través de un desarrollo sostenible frenar los efectos del cambio climático en Canarias?
-Tenemos que trabajar casi con los mismos métodos de siempre para frenar el cambio climático. Por ejemplo nuestra forma de distribuirnos en el territorio contribuye a tener que hacer más viajes y contaminar más, construir más carreteras y consumir más recursos energéticos. Yo creo que toda nuestra forma de vida tiene que cambiar para poder mitigar el cambio climático. Hay que tratar de no consumir desaforadamente, saber que no se puede vivir en determinado tipo de viviendas, que hay que reciclar... Hay que convencer de lo que significa perder la mitad de nuestras costas o subir la temperatura. No le queda más remedio al bicho humano que adaptarse para mitigar el cambio climático.
-Y si no, ¿dónde vamos?
-A un deterioro de nuestra forma de vida. Es decir, por no perder comodidades vamos a un deterioro inexorable de nuestra forma de vida, y no sólo en lo que se refiere al territorio, sino de la actividad económica de la que vivimos. El problema es que o nos convencemos de eso, o nos estrellamos.
-Todo esto es un proceso largo. ¿Con qué se daría por satisfecho de aquí a cuatro años?
-Con que hubiera aumentado algo el grado de convicción social e institucional sobre el problema me daba por más que contento. Porque mientras no haya convicción, lo demás es poesía, y el problema es que no hay tiempo, porque el cambio climático está aquí, está conviviendo con nosotros, y no somos plenamente conscientes de lo que nos estamos jugando.
-¿Se ha puesto algún tipo de plazo para ver si esto funciona o es otra apuesta fallida?
-No. Camino en esa dirección y si en un momento llegara a la convicción de que es una apuesta fallida, ya vería pues no estoy en edad de perder el tiempo.
domingo, 27 de mayo de 2007
CAMBIO CLIMÁTICO. COLABORA
-Deja el coche en casa si no es estrictamente necesario, USA EL TRANSPORTE PÚBLICO.
-RECICLA, no cuesta tanto separar latas, papeles, vidrios,...
-Lucha porque se implante un modelo energético sostenible.
-Ahorra agua.
-Apaga luces innecesarias. AHORRA ENERGÍA. (Las centrales que nos dan electricidad son una de las principales emisoras de CO2).
-Usa bombillas de bajo consumo.
-Usa la lavadora llena.
-APAGA EL ORDENADOR, LA TELEVISIÓN, LA RADIO,... si no la estás usando.
Ya sabes,
MUCHOS GRANOS DE ARENA HACEN UNA PLAYA.
martes, 15 de mayo de 2007
Para comenzar, cambio climático en Antena3
Antena 3 dedica esta noche su "prime time" al cambio climático
Abejas y hormigas en zonas antes heladas como la Patagonia argentina, situaciones tropicales que se trasladan ahora de forma esporádica al norte de España. Son efectos del cambio climático y Antena 3 alerta sobre este fenómeno.COLPISA, Madrid
Abejas y hormigas en zonas antes heladas como la Patagonia argentina, situaciones tropicales que se trasladan ahora de forma esporádica al norte de España. Son efectos del cambio climático. Antena 3 alerta sobre este fenómeno, al que dedica el horario estelar de hoy (21:15 horas) a través de un amplio documental dirigido por Montserrat Domínguez. Científicos, marineros y agricultores levantan la voz en este documento que se detiene en el impacto particularmente intenso en España y apela a la toma de conciencia y a la adopción de medidas.
El cambio climático ya existe. Si no se toman decisiones, en ahorro energético y potenciación de energías alternativas, la situación va a empeorar. Así lo explican en este reportaje, elaborado a lo largo de tres meses, una treintena de científicos, entre los que se encuentran José Manuel Moreno, Miguel Delibes de Castro, Carlos Duarte, Mercedes Pardo o el británico James Lovelock. Todos ellos alertan acerca de que hemos superado los peores pronósticos de hace apenas unos años.
"Pero los científicos no dan un titular, no son mediáticos, les gusta más los matices y no hablan del futuro sino de predicciones. Por eso es importante hacer un trabajo periodístico para hablar de las consecuencias", explica Montserrat Domínguez, que considera "audaz", la determinación de emitir este reportaje en horario de máxima audiencia. Y es que, según la periodista, directora de las noticias matinales de Antena 3, "nos cuesta ver y aceptar que se van a producir cambios importantes en nuestra vida y nuestro entorno".
El norte se "castellaniza"
En el reportaje se explica cómo España es una zona de transición climática. Nuestro país es hoy uno de los más afectados por el cambio climático y el que tiene peores perspectivas si la temperatura del planeta sigue aumentando. En palabras del biólogo Miguel Delibes de Castro "Andalucía se ha africanizado, Castilla cada vez tiene un clima más andaluz y Cantabria es cada vez más castellana". Y de hecho, apostilla Domínguez, "hace unos días el País Vasco parecía el trópico".
Según marcan las predicciones realizadas por simuladores, la subida de temperaturas a lo largo de este siglo será de hasta ocho grados si seguimos provocando gases de efecto invernadero al mismo ritmo. Los cambios se están notando ya entre los agricultores, que exponen en el programa cómo las vides florecen antes, se producen heladas tardías y golpes de calor. Las compañías aseguradoras están pagando más por catástrofes naturales, cosa que antes no ocurría. En el mar, a la sobreexplotación marina se une el cambio climático que afecta a las especies.
Pese a que la realidad no invita al optimismo, Montserrat Domínguez cree que no hay que ser catastrofista sino tratar de que se tomen iniciativas, "y no pensar que está perdida la humanidad porque es lo que desincentiva a los ciudadanos". Esta informadora apela a que los ciudadanos se conciencien. "Las elecciones las tenemos a la vuelta de la esquina, y si los políticos notan que los votantes estamos preocupados irán siendo más valientes a la hora de adoptar medidas", argumenta.
Patagonia argentina
El reportaje se ha trasladado a la Patagonia argentina, cerca del Ártico, donde la naturaleza se ha conservado en estado más puro porque la acción del hombre es mínima. Allí ya se están notando los efectos del cambio climático. Como en el norte del globo, los glaciares han perdido mucha parte de la superficie. Sus habitantes cuentan cómo antes los inviernos eran muy crudos, con mucha nieve, y ahora los niños ni siquiera aprenden a patinar. Al mismo tiempo proliferan especies invasoras. "Antes no se había hormigas, ni abejas, que sí se ven ahora. Es la prueba del nueve de que el cambio climático es global, que llega a todas partes", explica Montserrat Domínguez.
